Revisión del Departamento de Estado amenaza con cerrar consulados mexicanos en EE.UU.

Publicado: 28 may 2026, 12:20 GMT-5|Actualizado: hace 4 horas

LOS ÁNGELES, California (AP) — El consulado de México en Los Ángeles ayuda a miles de ciudadanos cada semana, asistiéndolos con el registro de nacimientos, la obtención de pasaportes y, cada vez más desde que comenzó el segundo mandato del presidente Donald Trump, con el acceso a ayuda legal para seres queridos que han entrado en conflicto con las políticas migratorias de su gobierno.

Aunque dicho consulado atiende a la mayor comunidad mexicana del país, los 53 consulados de México en Estados Unidos brindan servicios que facilitan la vida de los mexicanos, del mismo modo que los nueve consulados de Estados Unidos en México mejoran la vida de los estadounidenses al sur de la frontera.

ARCHIVO – Varias personas forman una fila para solicitar servicios en el consulado de México en Los Ángeles, el 8 de mayo de 2021. (AP Foto/Damian Dovarganes, Archivo)(Damian Dovarganes | AP Photo/Damian Dovarganes)

Sin embargo, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha iniciado una revisión que podría provocar el cierre de un número desconocido de consulados mexicanos. Aunque la agencia no ha dicho por qué, la revisión se produce en el contexto de la ofensiva contra la inmigración, algunos espinosos asuntos bilaterales y teorías de extrema derecha según las cuales los consulados han interferido en la política de Estados Unidos y alentado a los mexicanos a migrar hacia el norte.

Azucena Aviles, una madre de 33 años que condujo más de una hora hasta el consulado de Los Ángeles este mes para renovar su pasaporte mexicano y obtener uno para su hija, afirmó que los servicios consulares son invaluables, especialmente en California, donde viven casi 13 millones de personas de ascendencia mexicana, entre ellas, unos 1.7 millones que están en Estados Unidos de manera ilegal.

“No se me haría justo que se metieran con la gente mexicana, más que nada con nuestros apoyos que son del consulado mexicano y que, en algún aspecto, ayuda o protege a nuestros paisanos”, manifestó.

Relaciones tensas

Trump ha ejercido una creciente presión sobre México, con interrogantes sobre asuntos que incluyen derechos humanos, soberanía nacional y diplomacia regional.

Su administración, no obstante, solo ha dado explicaciones muy generales para iniciar su revisión.

“El Departamento de Estado revisa constantemente todos los aspectos de las relaciones exteriores estadounidenses para garantizar que estén alineados con la agenda de política exterior de Estados Unidos Primero del presidente y que promuevan los intereses estadounidenses”, escribió en un correo electrónico Dylan Johnson, subsecretario de Estado para Asuntos Públicos Globales.

Entre las posibles razones de la revisión está que, de algún modo, podría encajar en los esfuerzos migratorios del gobierno de Trump para deportar a personas que están en Estados Unidos de manera ilegal. El mayor contingente de ellas —unos 4.3 millones, según el Pew Research Center— es mexicano.

Las relaciones entre ambos países también podrían influir, ya que Trump ha aumentado la presión sobre México en la antesala de negociaciones de libre comercio, que son importantes para las economías de ambas naciones, ha adoptado un enfoque más agresivo hacia el vecino del sur de Estados Unidos e incluso ha amenazado con emprender acciones militares contra los cárteles mexicanos.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha evitado choques frontales con Trump y, en cambio, ha recurrido a la diplomacia, incluido el envío de altos funcionarios a Washington y el intento de mantener una relación sólida con el gobierno de Trump mediante una ofensiva contra los cárteles mexicanos. Sheinbaum y su antecesor también han sido aliados clave para frenar la migración hacia Estados Unidos y acelerar la deportación de otros migrantes latinoamericanos.

Pero la mandataria ha adoptado una postura más firme respecto de las muertes de mexicanos en centros de detención migratoria de Estados Unidos, un hecho que calificó de “inaceptable” y afirmó que las condiciones en esos sitios eran “incompatibles con estándares de derechos humanos, y protección de la vida de las personas”. Ordenó a los consulados mexicanos que visiten los centros de detención a diario para ayudar a garantizar que los ciudadanos detenidos estén recluidos en condiciones seguras.

Las relaciones se deterioraron rápidamente en las últimas semanas después de que Estados Unidos imputó a varios funcionarios mexicanos por cargos de narcotráfico, y tras la muerte de dos agentes de la CIA después de realizar una operación antidrogas en el norte de México, una participación estadounidense que, según Sheinbaum, su gobierno no había autorizado. Ese operativo antidrogas planteó preguntas incómodas en México sobre el alcance de la participación de Estados Unidos en operaciones de seguridad interna. Y años de aranceles de represalia entre ambos países también han añadido tensión.

Una revisión de consulados extranjeros es una señal de que la relación bilateral está en un momento muy complicado, dijo Arturo Sarukhán, exembajador de México en Estados Unidos. En el caso de México, llega en el peor momento de las relaciones entre ambos países en décadas, dadas todas las actuales fuentes de fricción, señaló.

También tensiona aún más la relación una teoría amplificada por Peter Schweizer, un escritor con seguidores entre los leales a Trump, quien ha afirmado que los consulados mexicanos interfieren en la política estadounidense y fomentan la migración hacia Estados Unidos. Expertos dicen que, aunque algunos funcionarios de consulados mexicanos pudieron haber intentado influir en la política de su propio país, no hay evidencia de que hayan interferido en elecciones de Estados Unidos.

En respuesta a la revisión del Departamento de Estado, Sheinbaum dijo que la idea de que los consulados mexicanos hacen política en Estados Unidos es totalmente falsa. Añadió que la labor de los consulados en cualquier lugar es proteger a los ciudadanos.

Sarukhán también sostuvo que, aunque los consulados defienden los derechos de los ciudadanos mexicanos, no hay evidencia de que interfieran en elecciones de Estados Unidos.

Preocupaciones por posibles cierres

Independientemente de las razones de la revisión de los consulados, esta ha avivado preocupaciones.

Durante un foro público semanal en el consulado de Los Ángeles, una mujer que no dio su nombre y cuyo esposo había estado en detención migratoria en Estados Unidos pidió ayuda para encontrarle un abogado, destacando un servicio crucial que los consulados brindan a sus ciudadanos.

Un hombre mayor, por su parte, dijo que había escuchado sobre la revisión y preguntó por posibles cierres.

Carlos González Gutiérrez, el principal diplomático de México en Los Ángeles, respondió que, como dijo Sheinbaum, “no habría razón alguna” para que Estados Unidos cierre un consulado mexicano.

De hecho, cerrar consulados tendría efectos significativos y devastadores para los inmigrantes mexicanos, especialmente en zonas aisladas, dijo a The Associated Press Ariel Ruiz Soto, analista sénior de políticas del Migration Policy Institute.

Todos los días, funcionarios consulares acuden al centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en el centro de Los Ángeles para identificar y entrevistar a tantos ciudadanos mexicanos detenidos como puedan.

González Gutiérrez, de 62 años, inicia cada foro público semanal señalando a cuántos mexicanos detenidos han entrevistado los funcionarios consulares desde la ofensiva migratoria en Los Ángeles de junio. En esa reunión del 11 de mayo, la cifra era de 1,940. Casi la mitad tenía profundas raíces en Estados Unidos, indicó. Aproximadamente el 46% ha sido deportado, el 35% tiene hijos nacidos en Estados Unidos, el 69% ingresó al país por un puerto de entrada, el 6% se quedó más tiempo del permitido por una visa y el 2.5% solicitó asilo. La mayoría eran hombres, y muchos trabajaban en la construcción, la agricultura, la jardinería y el sector servicios.

También refutó la afirmación de que los consulados mexicanos interfieran en la política de Estados Unidos.

“Somos invitados en el gobierno de este país como los cónsules estadounidenses son invitados del gobierno mexicano. En ese sentido, no somos activistas ni somos espías”, señaló González Gutiérrez, quien ha desempeñado funciones similares en otros consulados mexicanos en Estados Unidos. “Hacemos nuestro trabajo de manera abierta, en una sociedad plural y democrática”.